Biofiltra es una experiencia interactiva desarrollada por estudiantes de la carrera de Técnico Agrícola del CFT Santo Tomás Arica, que demuestra cómo puede mejorarse de forma sustentable la calidad del agua de riego mediante filtración pasiva y biofiltros vegetales. El proyecto nace de una problemática crítica en los valles de Arica, donde las aguas presentan elevada conductividad eléctrica, boro y sales disueltas que generan fitotoxicidad, limitan los rendimientos hortícolas y obligan a los pequeños agricultores a incurrir en altos costos de bioestimulantes. A partir de este diagnóstico, el equipo diseñó un sistema de acondicionamiento hídrico por gravedad compuesto por lechos filtrantes y fitodepuración con macrófitas locales. El público recorre el stand a través de cuatro estaciones interactivas que reproducen el recorrido del agua, desde el canal o pozo salino hasta el cultivo protegido: Estación 1. El desafío del agua en los valles: Los visitantes observan muestras de aguas reales de la región y aprenden, mediante un conductivímetro digital en vivo y plantas testigo, cómo el exceso de boro y sales causa quemaduras foliares y retrasa las cosechas en hortalizas. Las estudiantes comparten datos del diagnóstico territorial para visibilizar el problema productivo de los agricultores de Azapa y Lluta. Estación 2. Los filtros de la tierra (minerales y adsorción): Se exhiben los materiales estratificados del lecho filtrante en muestras didácticas transparentes: arena silícea, piedra pómez regional y carbón vegetal activado. Los asistentes pueden tocar las distintas texturas, conocer la porosidad de cada sustrato y comprender de forma lúdica cómo retienen turbidez, partículas y compuestos orgánicos, preparando el agua para la etapa biológica sin generar salmueras contaminantes. Estación 3. La fuerza de las plantas (biofiltro y fitodepuración): Se muestra cómo trabajan especies locales como totoras y juncos en el agua. A través de una demostración visual y pedagógica, los visitantes ven cómo las raíces absorben y retienen contaminantes de manera natural, en un proceso que actúa de forma gradual durante días o semanas de contacto con el agua. Así aprenden qué es la fitorremediación y por qué es una alternativa económica frente a tecnologías costosas como la ósmosis inversa. Estación 4. Conoce Biofiltra: Se expone una maqueta a escala del sistema integral y una planta representativa que ejemplifica el desarrollo de un cultivo sano con agua acondicionada. Con apoyo de un afiche infográfico, las estudiantes explican cómo se integran las etapas en el terreno, las ventajas técnicas y sustentables del sistema, y responden dudas prácticas de los visitantes. Los asistentes comparan dos muestras de agua, antes y después del paso por los filtros, y observan directamente la diferencia en claridad y turbidez.
Para cerrar, cada persona deja su compromiso o idea en el “Muro de Acción por el Agua”, escribiendo un mensaje o práctica sobre cómo cuidar y reutilizar el recurso hídrico en su hogar, escuela o parcela. El muro se transforma durante todo el festival en un mapa colectivo de soluciones hídricas para el territorio. La experiencia dura entre 10 y 15 minutos y está diseñada para todo público: escolares, familias, agricultores y personas interesadas en la sustentabilidad ambiental y agrícola. Las estudiantes guían cada etapa, demostrando que la ciencia y la innovación tecnológica nacen del campo para proteger los recursos naturales de nuestra región.